¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Alzheimer?
OBTENER UN DIAGNÓSTICO

Muchas personas se esfuerzan por ignorar los signos de pérdida de la memoria y prefieren no saber si sus síntomas reflejan la enfermedad de Alzheimer o una demencia relacionada con la enfermedad de Alzheimer. Es posible que algunas personas no sepan que olvidar regularmente pagar las cuentas o tomar medicamentos no es algo normal del envejecimiento. A otras las puede dominar el miedo a lo que digan los demás, a perder el control o a enfermarse. Algunas pueden confiar exclusivamente en el poder de la oración y perder así la oportunidad de recibir ayuda de los profesionales de atención médica.
Es fundamental que un médico u otro profesional de atención médica calificado evalúe los síntomas de la memoria para ayudar a las personas a tener la mejor calidad de vida posible. Además de la enfermedad de Alzheimer, hay muchas cosas que pueden causar un deterioro de la memoria o la capacidad cognitiva. La depresión, los efectos de los medicamentos, los trastornos del sueño y diversas afecciones médicas pueden perjudicar la eficiencia de la memoria, pero a menudo pueden mejorar cuando se identifican y se tratan. Los accidentes cerebrovasculares, las lesiones cerebrales y las infecciones también pueden causar pérdida de memoria o problemas cognitivos, pero a menudo se pueden controlar para que no sigan empeorando.
Incluso si se trata de la enfermedad de Alzheimer o una demencia relacionada con la enfermedad de Alzheimer, identificar el diagnóstico correcto a tiempo permite participar en ensayos clínicos de nuevos medicamentos. También le proporciona a la persona con pérdida de memoria y a sus seres queridos tiempo para planear el futuro y comenzar a tomar decisiones sobre la atención médica, los asuntos familiares, la planificación económica y los asuntos legales para garantizar que sus deseos y creencias personales se conozcan y se respeten en todo momento durante la enfermedad.
DETECCIÓN DE LA DEMENCIA
Actualmente, no existen pruebas de diagnóstico únicas que permitan determinar si una persona padece la enfermedad de Alzheimer o una causa de demencia relacionada con la enfermedad de Alzheimer. El diagnóstico requiere antecedentes médicos detallados y una descripción de los síntomas, la revisión de los posibles factores de riesgo y una combinación de evaluaciones y pruebas de laboratorio, algunas de las cuales se describen a continuación.
PRUEBAS DE LABORATORIO
Los análisis de sangre pueden ayudar a descartar afecciones de salud que tal vez causen pérdida de memoria, como niveles bajos de vitamina B12 o hipotiroidismo. Algunos médicos extraen sangre para buscar factores genéticos asociados con el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer. Si se sospecha que una infección o la acumulación de líquido en el cerebro son la causa de los síntomas, el médico también puede solicitar una evaluación del líquido que rodea la médula espinal.
OBTENCIÓN DE IMÁGENES DEL CEREBRO
Las resonancias magnéticas y las tomografías computarizadas muestran cómo se ven las estructuras cerebrales y pueden ayudar a descartar accidentes cerebrovasculares, tumores, acumulación de líquido y lesiones cerebrales. En algunas ocasiones, la resonancia magnética de alta resolución también puede detectar la pérdida temprana de neuronas cerebrales en los centros de la memoria, que está causada por la enfermedad de Alzheimer.

PET es una forma de obtención de imágenes cerebrales que puede detectar la presencia y la acumulación de proteínas anormales relacionadas con la enfermedad de Alzheimer (proteína amiloide y proteína tau).
EXÁMENES NEUROLÓGICOS
Los neurólogos realizan exámenes especializados para buscar signos físicos de enfermedades cerebrales específicas. En un examen neurológico se suelen evaluar los reflejos, la coordinación, la fuerza, el movimiento ocular, el procesamiento sensorial y el habla.
PRUEBAS COGNITIVAS
Cuando las personas se quejan de problemas de memoria, a menudo resulta útil medir el grado y la naturaleza del problema.

Los neuropsicólogos usan pruebas y procedimientos especializados para medir la memoria y otras capacidades cognitivas, como la denominación, el procesamiento visual, la resolución de problemas y la atención. Estas pruebas pueden parecer abrumadoras (especialmente si no le gustan los rompecabezas), pero pueden detectar algunos de los primeros cambios en la memoria debidos a la enfermedad de Alzheimer. Las pruebas cognitivas también pueden ayudar a identificar casos en que es probable que la pérdida de memoria no se deba a la enfermedad de Alzheimer.
EVALUACIÓN DEL ESTADO DE ÁNIMO
A menudo, se consulta a un profesional de la salud mental si su médico cree que la depresión u otra afección de salud mental pueden ser responsables de sus síntomas.
DÓNDE COMENZAR
El primer paso para garantizar que usted o su ser querido reciban la ayuda que necesitan es conocer las señales de alerta comúnmente asociadas con la enfermedad de Alzheimer. Si cree que estos síntomas están presentes, tome nota, pero no entre en pánico. Recuerde que muchas cosas pueden causar problemas relacionados con la memoria y la capacidad cognitiva a medida que envejecemos.

Si le preocupa su propia memoria, programe una cita médica con su médico de cabecera para hablar sobre sus inquietudes. Su médico puede realizar las pruebas y consultas adecuadas para ayudar a comprender mejor sus síntomas. Si todo parece estar bien, su médico puede hacerle un seguimiento en consultas posteriores para comprobar si su memoria ha cambiado.
Si le preocupa la pérdida de memoria de un ser querido, un buen primer paso es averiguar si otras personas también han notado estos cambios. Si sigue teniendo preocupaciones, el siguiente paso es que alguien tenga una conversación con su ser querido. Considere quién debería tener esta conversación. Podría ser usted, un familiar de confianza o un amigo. Aunque tener la conversación puede ser difícil, trate de no posponerla. Considere cuándo y dónde su ser querido se sentiría más cómodo e intente ser abierto y buscar información en su acercamiento. Por ejemplo, podría decir lo siguiente: "Noté que a veces tiene problemas de memoria. Me pregunto si usted también lo ha notado". Explique que hay muchas cosas que pueden afectar a la memoria y que un médico es la persona más indicada para averiguarlo. Puede ofrecerse a ayudar a su ser querido a concertar una cita médica y acompañarlo. Algunas personas responden bien a esta propuesta y agradecerán su preocupación.
Sin embargo, otras personas pueden mostrarse menos receptivas a sus preocupaciones. Pueden ponerse a la defensiva o mostrarse indiferentes. Es posible que la primera conversación no resulte bien, pero no se rinda y no tenga miedo de volver a hablarlo, especialmente si sigue observando problemas. Otra estrategia que a algunas personas les ha resultado útil es esperar a que su ser querido vaya al médico por otro motivo y avisarle al médico sobre la situación en ese momento, ya sea mediante una nota, una llamada telefónica o en persona.
INFÓRMESE MÁS
- En la Alzheimer's Society (Sociedad de Alzheimer) del Reino Unido, se pueden encontrar consejos para hablar con un ser querido sobre su pérdida de memoria.
- Asista a un evento de concientización y educación sobre la demencia en el programa comunitario de cuidado de la demencia de New Town o a través de su división local de la Alzheimer's Association (Asociación para la Enfermedad de Alzheimer).
- La Clínica para Trastornos de la Memoria de Mayo Clinic en Florida realiza evaluaciones diagnósticas integrales a personas con problemas de memoria debido a una posible enfermedad de Alzheimer en fase inicial y trastornos relacionados con la enfermedad de Alzheimer.
- El Departamento para Asuntos de la Tercera Edad de Florida mantiene una lista de clínicas para trastornos de la memoria en todo el estado.